Los domingos no hay mucho para hacer. De hecho, no tenemos nada en la heladera y no sabemos qué comer, el súper está cerrado así que no quedará otra opción que mate con don satur toda la tarde hasta que me digne a moverme del sillón y logre encontrar algo abierto para cocinar la cena. Tengo pensado hacer un pollo crema que es como mi mejor plato y muy fácil de hacer. Ayer nos la dimos, durante todo el día. Es muy loco cuando empezas a tomar cerveza y fumar porro desde las tres de la tarde hasta las tres de la mañana non stop. Llegamos a casa desarmados y nos comimos las últimas rodajas de pan, así que ni eso tenemos ahora. Nos levantamos tarde y aún seguimos en pijama, William se autodiagnosticó bronquitis así que «está enfermo» (además de tener la clavícula rota) y está pasando sus horas en el patio de casa arreglando una bici que encontró tirada en la calle para que pueda usarla. Yo mientras tanto bailando estos temas que les recominedo fuertemente (escucho Aspen todos los días de mi vida, sepan entender):
